Desde que más de 4.000 agentes del ICE llegaron a la ciudad de Minneapolis, el barista de Starbucks Alex Rivers ha intentado a equilibrar la rigurosa concentración que exige el trabajo–se espera que los baristas escriban en cada vaso y completen cada pedido en cuatro minutos o menos, según él–...
Since more than 4,000 ICE agents descended on the city of Minneapolis, Starbucks barista Alex Rivers has tried to balance the exacting focus the job requires—baristas are expected to write on every cup and complete every order in four minutes or less, he said—with the gnawing fear that agents...