Mantengan a ICE fuera de las tiendas, dicen los trabajadores de Starbucks

Los baristas sindicalizados de Starbucks en Portland, Oregón, participaron en una marcha y manifestación titulada «¡El movimiento obrero dice: fuera ICE!»

Desde que más de 4.000 agentes del ICE llegaron a la ciudad de Minneapolis, el barista de Starbucks Alex Rivers ha intentado a equilibrar la rigurosa concentración que exige el trabajo–se espera que los baristas escriban en cada vaso y completen cada pedido en cuatro minutos o menos, según él–con el miedo persistente de que los agentes puedan irrumpir en cualquier momento.

“El miedo no se convirtió en una cuestión de si ocurrirá, sino de cuándo”, dijo Rivers: “Hemos visto ​​“carros fantasma” en la carretera, simplemente abandonados los autos. Hemos visto cosas realmente aterradoras. En algunos de los barrios en los que viven mis compañeros de trabajo, oímos silbatos [utilizados por activistas para señalar la presencia de ICE] durante todo el día y la noche.”

Hace apenas unas semanas en los suburbios de Minneapolis, según informes, ICE secuestró a un ciudadano estadounidense de 17 años de su trabajo en Target antes de liberarlo en el estacionamiento de un Walmart. Él y un compañero de trabajo que también fue detenido resultaron heridos durante el incidente, según declaró el representante estatal de Minnesota, Michael Howard, al Star Tribune en enero.

“Tenemos menores de edad en nuestras tiendas, y me aterra que les pueda pasar algo así,” dijo Rivers.

El 14 de enero, Rivers y sus compañeros marcharon hasta la oficina del jefe para exigir que Starbucks dejara de permitir la entrada de ICE a sus tiendas. “Las directrices actuales son insuficientes; estamos empoderados a pedir a los agentes del ICE que se marchen solo si están acosando o interrumpiendo la actividad comercial”, dijo Rivers. “Por el bien de sus socios y de sus clientes, Starbucks debe seguir el ejemplo de cientos de empresas de Minnesota y prohibir la entrada del ICE sin una orden judicial.” La empresa no respondió a las solicitudes de comentarios.

Días después, los trabajadores de seis establecimientos sindicalizados de Starbucks en Minnesota realizaron una huelga de un día por prácticas laborales injustas en respuesta a “las violaciones de la legislación laboral cometidas por la empresa en los últimos meses”. Muchos se unieron ese mismo día a la marcha “ICE Fuera de Minnesota”, que congregó a 50.000 personas.

¿NOS ESTÁN PROTEGIENDO?

Otros baristas de Starbucks han seguido su ejemplo: trabajadores de Ann Arbor, Chicago, Nueva York, Filadelfia, Pittsburgh y St. Louis han organizado marchas contra sus jefes u otras acciones en el lugar de trabajo exigiendo que se prohíba la entrada del ICE a sus centros de trabajo en ausencia de una orden judicial firmada.

“Es muy posible que haya atendido a un cliente que ahora está siendo investigado por ICE, y eso no está bien,” dijo un trabajador que participó en una acción en el lugar de trabajo. Pidió permanecer en el anonimato debido a su estatus migratorio. “Puede que ni siquiera se trate de clientes. Hay muchos inmigrantes que trabajan en Starbucks. ¿Cómo los está protegiendo Starbucks si permite la entrada a agentes del ICE?”

“No hay indicios de que vayan a cambiar la regla”, dijo el barista. “Parece que no confían en que sepamos qué es lo mejor para nosotros o para la gente de nuestra comunidad, pero nunca han estado en ella. Nosotros, los trabajadores, somos quienes conocemos la realidad, así que no recibir ninguna respuesta de la compañía sobre algo tan importante es ridículo, es un poco exasperante”.

Hemos tenido clientes que han pasado por la ventanilla para ordenar en los últimos meses, clientes habituales a los que aprecio profundamente que no han dicho que empezaran a venir con menos frecuencia porque tienen miedo de salir de sus hogares,” comentó Rivers. “Si nosotros nos sentimos incómodos, imagínese cómo se sentirían los clientes si agentes del ICE entrarán con equipo táctico, sin que sepamos en los próximos minutos o incluso segundos.”

“Tenemos una regla para todo. Tenemos una regla para asegurarnos de que nosotros escribimos en cada vaso cuando estamos hasta arriba en pedidos móviles, y yo tengo un gerente que me está vigilando para asegurarse de que lo haga,” dijo Rivers. “Pero, ¿qué hacemos en esta situación sin precedentes?”

Natascha Elena Uhlmann is a staff writer at Labor Notes.natascha@labornotes.org