La gerencia les cobraba 100 dólares semanales por trabajar, alegan los trabajadores. Pero están luchando por sus derechos.

Ex trabajadores de Marder y simpatizantes se manifestaron el 9 de abril para exigir la reincorporación de los trabajadores despedidos. Foto: CCT
Cuando Evelyn comenzó a trabajar en Marder Trawling, un centro de procesamiento de mariscos en New Bedford, Massachusetts, se enteró de una condición de trabajo inusual: tendría que pagar discretamente a su gerente $100 dólares semanales por el privilegio de trabajar, dijo. “Yo no tenía trabajo, y tengo a mis niños. Yo le dije, ‘Está bien. Con tal de tener un trabajo.’
Hay veces que yo no tenía para mi renta ni para los biles ni mucho menos para la comida de mis niños,” le comento a Labor Notes. En tal caso, podría saltarse una semana de pago, pero debería $200 la siguiente semana.
Petronila, otra extrabajadora en Marder, describió una experiencia similar: “Uno trabaja duro, y deja sus hijos con personas para ir a trabajar, todo eso para que el señor nos ande quitando dinero,” dijo. “Nadie se merece que lo traten así.”
Evelyn y Petronila solicitaron que no se utilizaran sus nombres completos, por temor a ser incluidas en una lista negra.
Después de hablar sobre sus experiencias con el Centro Comunitario de Trabajadores de New Bedford, trabajadores presentaron una demanda en octubre contra Marder, la agencia de empleos a través de la cual fueron empleados (Workforce Unlimited) y su exgerente, Francisco Ixcotoyac Dionicio, quien dicen los trabajadores que les impuso los pagos semanales. Los abogados que representan a los trabajadores estiman que se les extorsionó más de medio millón de dólares entre el 1 de enero de 2021 y el 27 de mayo de 2025.
“[Ixcotoyac] categóricamente niega haber forzado a los empleados que les pagarle cualquier suma para conservar sus puestos en Marder Trawling,” comentó su abogado en un comunicado enviado por correo electrónico, calificando a las acusaciones como “una conspiración entre un grupo de trabajadores” y “una organización comunitaria”. En junio de 2025, Ixcotoyac reembolsó a algunos trabajadores sumas de entre 4.500 y 7.000 dólares, firmando múltiples documentos de pago en que reconoció haberles cobrado $100 por semana para mantener sus empleos. En total, pagó aproximadamente $100,000, según indicó su abogado. Los trabajadores mantuvieron el derecho de demandar a Ixcotoyac y a Marder.
Días después de que se presentara la demanda, la agencia de personal informó a seis trabajadores involucrados en el litigio que habían sido despedidos de sus trabajos en Marder, en lo que Centro Comunitario de Trabajadores fue una represalia.
“La agencia de personal es el empleador y es responsable de la incorporación, los contratos laborales, la nómina y sus propias decisiones de personal", comentaron los representantes de Marder en un comunicado enviado por correo electrónico. “Dado que estas personas no eran empleados de Marder, la alegación de que Marder ‘despidio’ o ‘amenazó con despedir’ a algún empleado de la agencia de personal es una caracterización errónea.”
En la demanda, representantes de los trabajadores sostienen que los trabajadores eran “empleados conjuntamente” entre Marder y Workforce Unlimited, y que Marder “supo o debía haber sabido” sobre el esquema de soborno.
Representantes para Workforce Unlimited no respondieron a solicitudes de comentarios.
INHALANDO VÍSCERAS DURANTE 12 HORAS
La industria de procesamiento de productos del mar es notoria por su impacto en el cuerpo. Entre 2011 y 2017, los trabajadores de procesamiento de mariscos tuvieron una tasa mas alta de lesiones o enfermedades no mortales que cualquier otro grupo de trabajadores del sector marítimo, según la Oficina de Estadísticas Laborales.
Las tareas repetitivas son la norma, y con ellas llegan las torceduras y el desgaste muscular. Los trabajadores inhalan partículas aerosolizadas de músculo, branquias y piel, que los expone al riesgo de padecer asma ocupacional. Los trabajadores que procesan crustaceos—como en Marder que se dedica principalmente en el procesamiento de escalopas—corren un reisgo especialmente elevado; se estima que las tasas de asma alergia de origen laboral alcanzan hasta un 36 por cientot en este sector.
“Se cansa uno de estar parada, se cansa la espalda,” dijo Petronila, quien enrollaba escalopas en tocino durante turnos de hasta 12 horas.
La industria de procesamiento de productos de mar de New Bedford ha sido un sitio de actividad organizadora durante años. Centro Comunitario de Trabajadores, un centro de trabajadores fundado en 2006, ha apoyado a muchas de estas luchas durante la última década. “Nosotros nunca nos metemos en una agencia, una compañia, en nada, si no es que llega una queja a nosotros,” dijo Adrian Ventura, director ejecutivo del Centro Comunitario de Trabajadores. “Los trabajadores son los que estan tomando las decisiones.”
Centro Comunitario de Trabajadores ha logrado victorias. Por ejemplo, en 2019, los trabajadores lograron un acuerdo de 675.000 dolares con Atlantic Capes Fisheries y la agencia de personal BJ’s Service Company a raiz de acusaciones de acoso sexual flagrante.
‘NO NOS VAMOS A DEJAR’
Pero con frecuencia, el uso de agencias de empleo permite a los empleadores a evadir a sus responsabilidades bajo la ley laboral, Laura Padin, abogada superior para el Proyecto Nacional de Derecho Laboral, declaro a Labor Notes en 2023, después de que 100 trabajadores de procesamiento de mariscos en New Bedford fueron despedidos en lo que, según ellos, era represalia por haberse organizado. “Es lo que hacen las agencias cuando se sienten amenazadas por las violaciones de derechos laborales; lo que hacen es despedir a la persona o intimidarlos,” dijo Ventura.
“[Alguien] que yo conozco me comentó, ‘¿Por qué no hablar? Eso es ilegal,’” dijo Petronila, “pero yo tenía miedo, pensaba que solo éramos nosotros. Hasta que fuimos a CCT nos dimos cuenta que a todos les estaba quitando dinero.”
Saber que no estaba sola le dio fortaleza. “Había un compañero que se atrevió a hablar en frente de toda la gente y contar todo,” dijo. “Se sintio asi mas facil de hablar. Cuando él habló, se hizo más fácil, me dieron más ganas de hablar.”
Días después de que se presentara la demanda, Evelyn y Petronila fueron informadas por un representante de la agencia que su trabajo en Marder había concluido. “Me dolió,” dijo Evelyn, “porque siempre hacía mi trabajo como debe de ser.”
“Me sentí furiosa,” dijo Evelyn. “Le dije [a mi exgerente]: tal vez lo que usted hizo para usted está bien. Pero aquí hay un Dios que mira que todo lo que usted nos hizo no es justo. Usted está a favor de Francisco y de la compañía. Solo porque levantamos la voz y pedimos que nos respeten como trabajadores, y solo por eso nos despidieron. Pero no nos vamos a dejar.”
TRABAJADORES DESPEDIDOS MARCHAN ANTE EL JEFE
En febrero, abogados para Marder presentaron una moción para exigir un arbitraje individual respecto a las reclamaciones de los trabajadores en la demanda colectiva, alegando que todos ellos habían firmado acuerdos de arbitraje con Workforce Unlimited. Poco después, representantes de los trabajadores presentaron una moción opuesta, argumentando que los demandantes fueron “obligados a firmar los acuerdos sin haber tenido jamás la oportunidad de revisarlos ni recibir una copia de los mismos.”
Extrabajadores y apoyantes comunitarios se reunieron en Marder el 9 de abril para presentar cargos de la Junta Nacional de Relaciones Laborales a la gerencia, y exigir su reincorporación.
“Tengo un mensaje para Marder: ¡Qué vergüenza!” dijo el representante estatal Christopher Hendricks en la manifestación. “Extorsionaron a sus propios trabajadores, y los despidieron por utilizar sus derechos. Es una vergüenza, y es por eso que estamos aquí hoy.”
“Estoy aquí porque no se trata de un solo lugar de trabajo,” dijo Ricardo Rosa, subdirector ejecutivo de la Asociacion de Maestros de Masachusetts, “pero un patron en que los trabajadores inmigrantes son tratados como si fueran deshechables.”
Evelyn dijo que ser parte del Centro Comunitario de Trabajadores le enseñó que “no hay que dejarse uno. Hay que seguir luchando hasta ganar.” Piensa en el día en que regresara a trabajar con la frente en alta. “Me motivo de seguir luchando para que entiendan que todos tenemos los mismos derechos, y para que ellos no sigan haciendo lo mismo con los demás.”





